¿Quién no ha concurrido a una reunión, importante, por supuesto y cuando esta transita por el acápite más controvertido y los defensores de una u otra posición están por ponerse de acuerdo, cuando de pronto se dejan escuchar una de las Cuatro estaciones de Antonio Vivaldi, la famosa y tradicional Cucaracha, un son criollo o simplemente el timbre más o menos convencional... por lo inoportunos devienen la peor entropÃa?
Suelen parecerme esos ruidos como el canto del gallo en la madrugada que va encontrado eco en el vecino más próximo en un canto consecutivo e interminable.
La practica, por desdicha prolifera notablemente y no aludo a quien por su responsabilidad espera una llamada de sus superiores mediante acuerdo previo o no y dada la jerarquÃa del tema y de la persona emisora.
¿Es que acaso no es mejor ponerlo a "vibrar" para alertar calladamente y sin molestar, casualmente y por lo general quien es avisado de esa manera cuando le "repican" como se dice ahora o bien le da una salida a sotto voce o se excusa educadamente para atender un asunto crucial, o no, en la privacidad de un pasillo.
Alarma pues, cuando algunos celulares-dependientes no reparan el lugar donde se encuentran y escandalizan por el auricular, pero para todo el auditorio.
Otros lo hacen peor: aprovechan las opciones de entretenimiento y no atienden al curso de la reunión aunque pueda ser que en ese momento no sea de su incumbencia prima el sentido de tener en cuenta lo que otros dicen.
Otras personas, suicidas u homicidas potenciales lo usan indiscriminadamente al caminar por aceras o cruzar calles poniendo en riesgo la vida propia y la de los demás y qué decir de quienes a pesar de la advertencia pretenden utilizarlos en gasolineras, aviones u otros espacios con restricciones al respecto?
Por supuesto, no estoy en contra de las nuevas tecnologÃas, pero sà a favor de que se utilicen bien, con propiedad, en especÃfico esta que dicho sea de paso según algunos especialistas resulta más económica que la convencional.
Dos botones de muestra ilustran el mal empleo y reafirman lo dicho anteriormente: anochecÃa, un grupo de visitantes recorrÃa una comunidad montañosa que exhibÃa elocuentes facetas de desarrollo local, pero algunos celular-parlantes en distintos puntos altos comprobaban si les llegaba señal, desdeñando lo interesante de las experiencias de aquellos vecinos.
Otro: A un amigo le asignaron un teléfono móvil para trabajar y tras sacarlo apresuradamente del continente y previa coordinación con alguna amistad o familiar, cruzó la principal arteria de su ciudad donde el timbre "salvador" confirmó a la multitud que él también tenÃa.
Remedando una parodia que un famoso dúo cómico hizo a la canción Cielito lindo, dirÃamos: "e-celular que tienes junto a tu boca úsalo con propiedad y no molestes".
Huelgan otros comentarios.
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Comentarios
una columna sobre ¨Los valores morales que ya se han perdido en nuestra sociedad¨
Deseo que toque mas el tema de las mujeres embarazadas o con niños que
usted los ve en una parada a veces hasta de ultimos o en una cola o en otro
lugar y no hay quizas no tanto un hombre pero si mujeres que se den cuenta de esto . A mi me ha pasado ya que tengo un niño, mi abuelo decia Las obras
culturales avanzan pero la cultura, la conciencia y la educacion formal se atrasan. Creo que la primera escuela del hombre es la casa y por mucho que la escuela
se empeñe si en nuestro hogar no nos inculcan no hacemos nada.
En espera de su respuesta Isa