Con la decepción sufrida en la campaña pasada y la derrota inicial frente a Las Tunas, en el "Ovidio Torres", de Manatí, aumentaban las dudas y no era para menos. Parecía que aquel amargo debut y el empate a dos con Camagüey, en la siguiente jornada, presagiaban una actuación similar.
Aunque solo significaba el comienzo de una larga travesía (30 partidos), Los Incansables continuaban apostando por reencontrar el paso, que lograron de inmediato con el primer triunfo a costa de Santiago de Cuba, en Jiguaní.
Desde entonces un juego mejor organizado y el olfato goleador de Ruslan Batista y Adonis Ramos han caracterizado su labor, empañada unicamente por la derrota 3-4 ante Ciego de Ávila, también en la cancha Conrado Benítez.
Los que esperaban el repunte del once de casa en el presente torneo no han quedado decepcionados. La posición que comparten con sus vecinos santiagueros en la cima del conglomerado oriental D, confirman los vaticinios de Wálter Benítez, su director técnico: "Para nosotros no es sorpresa y estamos contentos con el desempeño del equipo".
HABLAN LOS PROTAGONISTAS
Concluida la décimo cuarta jornada, ya suman 24 unidades que se traducen en seis victorias, igual cantidad de empates y dos reveses. Muestran, además, gol average de + 9 (19-10) y las 19 perforaciones lo ubican en la cuarta posición entre todos los conjuntos. El protagonismo para Ruslan y Adonis, máximos goleadores del equipo, con siete y seis, respectivamente, para colocarse en la vanguardia del campeonato.
Ruslan, que sufrió un tirón en el muslo derecho durante el encuentro contra Matanzas, el sábado anterior, pretende romper la marca personal de 13, alcanzada en la justa precedente. Colmado de optimismo le dice a la afición que no se preocupe "clasificaremos a la próxima fase".
Recuperado totalmente de la lesión que lo alejó por algún tiempo de las canchas, el talentoso Adonis anhela, al menos, llegar a la decena de perforaciones. "He adquirido confianza y en cada partido salgo a dar lo mejor".
El experimentado manzanillero Ramón Ocaña revive la ofensiva del plantel. Su retorno después de un año de inactividad y el de Ray Fidel Martínez, permite que Wálter alterne sus jugadores en un torneo con un calendario riguroso.
"Al principio no asimilé muy bien los entrenamientos. He perdido algunas libras y ganado en fuerza y rapidez", expone Ramón, quien está convencido de la inclusión del plantel en la disputa de las medallas.
UN VISTAZO A LAS ESTRATEGIAS
El trabajo en el medio campo constituía otra interrogante para Wálter y su tropa. Dámaso Céspedes, uno de los titulares de la posición, confiesa haber madurado como jugador junto a sus compañeros. "Estamos en condiciones de obtener un buen resultado".
El principal preparador de la selección asegura que revisarán las estrategias que impidan el agotamiento de los atletas en la segunda fase, una vez reanudado el certamen. También esperan contar con los servicios de Yenier Rosabal, "él puede aportar mucho en el medio campo".
Cuenta que la zaga se consolida con las incorporaciones al once regular del portero Adrianis Ramos, lesionado en el desafío inaugural, y el defensor Tomás Solano. También le concede importancia a la estabilidad de Yoandris Diéguez en ese sector.
Expectante, subraya, "debemos hacer énfasis en los conceptos de juego, organización y táctica", aunque las principales virtudes radican en el juego de conjunto, "cuando funciona no hay contrario que aguante el ritmo".
Sin pretender a su equipo un trabuco a la altura de Villa Clara, Ciudad de La Habana o Cienfuegos, monarca vigente, Los Incansables saben que el propósito de enrolarse entre los ocho clasificados está al alcance. Ellos se esfuerzan en despejar el balón, mientras allanan el camino que les asegure el retorno a la cumbre del fútbol cubano.






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