La medicina deportiva constituye un elemento fundamental en los numerosos éxitos conquistados por los atletas cubanos en Juegos OlÃmpicos, Panamericanos y Centroamericanos, Campeonatos Mundiales, Grand Prix y Copas el Mundo.
Â
El triunfo de la Revolución en 1959 gestó significativos cambios y dio un vuelco total a la panorámica del deporte en Cuba, con el libre acceso a la actividad del músculo, no solo con el objetivo de competir sino también como medio de recreación que eleve la calidad de vida.
Entre las medidas encaminadas a preservar la salud de los atletas de alto rendimiento, como baluarte principal de las nuevas transformaciones sociales, se creó en 1960 el inédito Departamento Médico en la Dirección General de Deportes, encargado de la atención asistencial de aquellos.
Las pruebas de laboratorio o terreno realizadas por esa dependencia fueron otro factor determinante para que los entrenadores pudieran conocer el desarrollo de las diferentes capacidades fÃsicas de sus pupilos y les aplicaran correctamente las distintas cargas durante las sesiones de preparación.
Seis años después estaban creadas las condiciones para el surgimiento de la especialidad de medicina deportiva, la cual ha desarrollado hasta nuestros dÃas una continua e intensa labor asistencial en el campo de la valoración de la condición fÃsica y en la prevención y tratamiento de la lesiones en los deportistas.
En 1970 se efectuó la primera graduación de traumatólogos, embrión para fundar, en 1976, el Instituto de Medicina Deportiva. Cuatro años más tarde, extiende sus funciones al crearse filiales en las 14 provincias de la Isla.
En ejemplo fehaciente de los numerosos logros en la medicina deportiva fue el caso de Ana Fidelia, quien sufrió en 1993 un accidente doméstico que puso en peligro no solo su carrera deportiva, sino también su vida.
Sin embargo, la conocida Tormenta del Caribe, contó con la atención de un equipo multidisciplinario de especialistas de alto nivel, quienes posibilitaron su recuperación total.
A seis meses del lamentable accidente, Ana Fidelia retornó a la pista y obtuvo la medalla de plata en los Juegos Centrocaribeños de Ponce, Puerto Rico, en 1993. Posteriormente la de oro en el Campeonato Mundial 1995 en Gotemburgo, Suecia, y la de plata en los Juegos OlÃmpicos de Atlanta, 1996, asà como la dorada en la cita del orbe de Grecia, en 1997.
Con la expansión del servicio de la medicina deportiva por toda la geografÃa antillana, el Instituto cumplió a plenitud con sus misiones cardinales de salvaguardar la salud de los miembros de las preselecciones nacionales, asà como de deportistas retirados, familiares y la población en cuanto a tratamientos especializados.
Entre los logros principales de la especialidad han estado los CÃrculos de Abuelos, inexistentes antes de 1959 y la inauguración por el lÃder de la Revolución, Fidel Castro, del Laboratorio Antidoping, en febrero del 2001.
Dicha entidad, ya con gran prestigio mundial, es la máxima responsable en la función educativa de deportistas, entrenadores, psicólogos y terapeutas para evitar el uso de sustancias prohibidas en aras de conseguir mayores resultados en las competencias, eliminar riesgos para la vida y la observancia olÃmpica del denominado fair play (juego limpio) instituido por el Comité OlÃmpico Internacional.
- 22/12/2008 08:47- Poder Popular en Cuba: democracia participativa
- 22/12/2008 08:58- Fuerzas del Che liberan Sancti SpÃritus
- 22/12/2008 08:46- Cabaiguán y Guayos: testigos de hazañas del Che
- 22/12/2008 08:49- Cuba: solidaridad con amor y sin fronteras
- 22/12/2008 08:14- Cuba y su Industria, medio siglo después
- 22/12/2008 08:00- Medio siglo en la espiral polÃtico global











Comentarios