Sobre los hombros de ellas ha caÃdo el peso principal de la pérdida, en primer lugar, de sus seres más queridos, sean padres, hermanos, hijos...
Personas que habÃan criado, alimentado, educado, vestido, curado o socorrido en múltiples oportunidades de la vida y que ya no estarán a su lado.
Vidas que se les fueron entre los amasijos de piedra y cabillas de las edificaciones derruidas, muchas sin poder siquiera sacarlas y darles merecida sepultura.
Inconmensurable la pérdida cuando se trata del único vástago concebido, que a duras penas lograron que sobrepasara hambre, enfermedades, peligros sociales y naturales... hasta el momento del sismo.
Se les fueron entre las manos, valores materiales que habÃan ido obteniendo, edificando, moldeando poco a poco junto a familiares, compañeros de la vida, amistades...
Recuerdan a la madre, la abuela, quizás hasta la bisabuela, que siempre les mostraron fortaleza ante las vicisitudes, de cuando no se sabÃa qué se tendrÃa de alimento en el dÃa, o de cómo curar la enfermedad del hermano, del tÃo, del abuelo, o a dónde ir por la pérdida del techo, o de constante emigrar en busca de trabajo.
Y helas ahora, con un presente desarticulado, sin señales propias o ajenas de cómo vivir en este dÃa, en el de mañana, pero sin perder el ánimo, enfrentándose a todo el acontecer haitiano.
Por eso en cada amanecer dan gracias al cielo, a los seres que antes y siempre les enseñaron que habÃa que respetar y adorar. Y son las primeras en las tareas cotidianas, aún en peores condiciones, al aire libre, sin los utensilios de la cocina que ya no tienen, ni el agua común, ni los alimentos para la familia que les queda.
Y saldrán a las calles a buscar el sustento del dÃa, a pasar horas de horas agachadas, con sus tÃpicas vestimentas, de color oscuro y amplias faldas, ofertando los artÃculos adquiridos después de un préstamo financiero que a duras penas consiguieron, y que, al bajo ritmo de venta de los productos, les será muy difÃcil saldar en corto tiempo.
Continúan, en voz baja, para sus adentros a veces, repitiendo oraciones y el canto de plegarias, mientras miran sin saber qué les espera, pero fuertes, ecuánimes ante tanta desgracia.
ArtÃculos más recientes:
- 18/03/2010 12:33- Haità buscará restaurar funciones básicas con ayuda mundial
- 17/03/2010 12:41- Haità envÃa SOS y revela cifra de vÃctimas del terremoto
- 15/03/2010 12:39- Expertos de alto nivel determinarán monto de ayuda inmediata a HaitÃ
- 09/03/2010 01:08- Directora general de la UNESCO inicia visita a HaitÃ
- 08/03/2010 03:42- Haitianas sufren mientras el mundo celebra DÃa de la Mujer
ArtÃculos menos recientes:
- 06/03/2010 01:12- Llegará a Haità brigada cultural cubana
- 05/03/2010 01:23- Persiste anarquÃa en ayuda a pueblo haitiano
- 04/03/2010 07:33- Evaluarán daños por terremoto en Haità durante encuentro mundial
- 03/03/2010 09:43- Presentan a OMC en Ginebra programa integral para HaitÃ
- 03/03/2010 09:22- Bolivia propone construir escuelas en Chile y HaitÃ





