La Demajagua Digital

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Diario Digital de Granma, Cuba.         "Año 54 de la Revolución"

Los haitianos miran al mañana

E-mail Imprimir PDF
Puerto Príncipe.-  “Los haitianos piensan que no tienen que arrastrar su ayer hacia el mañana, y eso es muy bueno porque habla de la disposición que tienen de enfrentar esta situación y alcanzar un mejor futuro”. 
Emilia Díaz Chávez, directora del grupo vocal Desandann, de Camagüey, declaró, además, que actúa ahora en distintos sitios de esta capital y sus alrededores. 
“Con ese 50 por ciento de haitiano que está en mi ser, desde el primer momento que empecé a ver las imágenes que nos llegaban del desastre en Haití, el corazón se me quedó muy desolado. 
“Aquí estamos, en el campamento de los médicos, que nos hacen sentir más orgullosos porque, como cubanos, descendientes de haitianos, el estar junto a este ejército de salvadores del cuerpo, nos sumamos nosotros como rescatadores del espíritu, y se nos convierte en el trabajo más importante de nuestras vidas”. 
Los integrantes de Desandann arribaron el 21 de febrero último y, casi sin tomar aire, se dedicaron a mostrar su arte vocal en un orfanato de Delmas, en esta ciudad. 
La directora de la agrupación expresa: 
“Venir a esta tierra era algo obligado. Hace dos semanas nos comunicaron que habían pensado que Desandann debía viajar a Haití, lo que nos enorgullece”. 
La actuación del grupo se inscribe en el Programa de mitigación del daño psicosocial en la población infanto- juvenil damnificada por el terremoto.
“Creemos que cumplimos con un deber, saldando una deuda y estaremos aquí todo el tiempo que sea necesario, ayudando a nuestra familia, a nuestros hermanos”. 
Desandann ha estado en Haití en seis ocasiones desde el año 1996; su vez primera, fue junto a la extinta Martha Jean Claude. 
“Recorrimos el país –recuerda- y fuimos hasta Okay, la tierra de Martha. Fue una cosa muy bonita pues nos pusimos en contacto con el pueblo haitiano por primera ocasión. Veníamos con mucho temor, pues no sabíamos si entenderían nuestro creole y para sorpresa nuestra la acogida fue tremenda. 
“Luego sucedieron otras visitas, al punto de que fuimos invitados en el 2003 por la Alianza Francesa para participar en un festival de voces y percusión. 
“Nos pudimos convencer acá de cuán importante es lo que estamos haciendo, manteniendo una cultura que el mismo pueblo haitiano estaba perdiendo en la tradición cancionística, con melodías que en muchos años no se cantaban en este país”. 
En el 2009 la agrupación realizó una gira por Canadá, donde recibieron el premio Juno, por el disco “Embrancing voices”, grabado el año anterior, y por Gran Bretaña, lugar en el que ganó el único premio otorgado en la segunda fase del certamen The World Festival 2009. 
“Hacemos la música tradicional haitiana y estamos a punto de cumplir los 16 años de creados. Difundimos y promocionamos la cultura haitiana un tanto desconocida por los cubanos, a pesar de que en Haití están los vecinos más cercanos”. 
En el grupo hay descendientes de primera, segunda y tercera generaciones. La abuela de Emilia llegó a Cuba en 1949, a la edad de 12 años. 
“Muchas personas no saben que en Haití existen esas melodías tan bonitas, tan armónicas y llenas de sentido, con mensajes tan fuertes, no por ello muchas veces románticas que existen y son bien haitianas. 
“Algunas de esas melodías están en contacto con nosotros desde que éramos niños y otras las hemos obtenido por familiares y amigos haitianos radicados en otras partes”. 
Además del creole, en su repertorio se incluyen números en inglés y español.  
“Hemos incrementado nuestro repertorio con música de otras áreas del Caribe (Martinica, Guadalupe, Santa Lucía, que son países de francófonos y de habla creole,” manifestó Díaz Chávez. 
En sus actuaciones en Haití complementan las actividades para el tratamiento de rehabilitación mental de la población haitiana, sobre todo infantil, que permanece sin reponerse aún de la tragedia provocada por el terremoto del 12 de enero. 
“Es una tremenda satisfacción para el grupo contemplar cuan agradecidos se muestran los haitianos por sus canciones en creole, y de que se sorprendan al ver a descendientes de tan lejanas generaciones que han tenido el cuidado de mantener su lengua y de cantar sus canciones. Esa es un tremenda lección para ellos”. 
Emilia contiene su respiración e interrumpe el fluido transmitir de sus pensamientos para, tiempo después, expresar: 
“Duelen estas cosas que pasan y que uno no puede culpar a nadie por ellas, como lo del sismo acá. Yo me hago la pregunta del por qué sumar tanta miseria, tanto dolor, tanta tristeza a una misma gente, a un mismo pueblo. Desde Cuba siempre me digo: Ellos no pueden aguantar más; es imposible. 
“Sin embargo, llegamos aquí y ellos nos transmiten una fuerza tremenda, nos hacen sentir orgullosos, además, de esa aparente recuperación, de ese espíritu por seguir la vida que muestran”. 
Y recuerda: “Tenemos una canción en nuestro repertorio titulada Se la vie, y ellos demuestran que son capaces de enfrentar esta desgracia y quizás muchas más, curtidos por todas las que han sufrido. 
“Pienso, como también ha dicho alguien, que Haití es desgracia pero también esperanza. Hay la desgracia que hasta un niño de dos años recibe. Sin embargo, ese propio niño tiene la esperanza de un mañana que es muy prometedor. 
“Aquí mismo estamos viendo a niños que, inspirados en el ejemplo de Cuba y de todos los graduados de Medicina en ella de los muchos países latinoamericanos que están aquí, hablan sobre cómo les gustaría ir también a la Isla a estudiar esa carrera o hacerse ingenieros allá. 
“Eso significa que ellos saben que hay un futuro, que por suerte hay no sólo un país sino que a él se han sumado otras naciones con igual voluntad de tenderles la mano y hacerles la vida un poco mas llevadera.”

<< Página anterior                    Próxima página >>

 

 

Periódicos provinciales

Documento sin título

...conectados

Tenemos 218 invitados en línea